Mar de la Llave “El arte busca acercarte a algo inexplicable”

Diseñadora gráfica. Barcelona 1992. Grado en Diseño y Postgrado en Diseño Gráfico y Proyectos Editoriales por Elisava Barcelona School of Design and Engineering. Ha trabado proyectos de editorial, identidad, web, tipografía, digital, y dirección de arte. Ha impartido conferencias en FIU Bcn at DHUB Barcelona y en el Blanc Festival 2014. Mar fue la primera artista talento “Impars”. El encargo fue el diseño de la felicitación de Navidad de 2016, una obra original collage digital de 40 × 40 cm.
“Hasta que no te encuentras el barro, no te ensucias las manos”. Así explica Mar de la Llave (1992) la clave para aprender el oficio. Cualquiera. Las suyas, sin embargo, no son unas manos de rock duro, donde cuenta más la estridencia, que el buen gusto. Es diseñadora y, como tal, podríamos decir que son más manos de cantautora; de aquellos que hacen cirugía con la música y sacan poesía y son merecedores de un Nobel. Como un Bob Dylan que convierte en arte lo que toca. Y, tal vez, como el Bob Dylan de quien no sabemos por qué no ha ido a recoger el preciado Nobel, Mar se define como mujer “muy desordenada, caótica y algo mandona. Pero a la vez siempre dispuesta a reír un poco de todo”.

Proyecto Impars

Coordinadora: Núria Garí

Entrevista

Texto: Jaume Figa i Vaello

Fue gracias a mi trabajo final de grado SanctaSanctórum –una manera, digamos “transgresora” e “innovadora” de diseñar las clásicas estampas religiosas– que contactasteis conmigo, ¿verdad?

Esto parece… Lo preguntas un poco sorprendida

Sí, claro. La verdad es que pensaba que el proyecto no tendría mucha más repercusión. ¡Hombre! Ya es mucho que te sirva para acabar el grado y que, además, al ser premiado, pudiera hacer el Postgrado de Editorial y trabajar en este mundo que tanto me gusta. Pero…, sí: la llamada aquella me sorprendió y ¡me hizo sentir muy halagada saber que podía tener más salida y que alguien quería apostar por mi trabajo!

¿Por qué hiciste diseño gráfico?

No lo sé muy bien, aunque tenía muy claro que era a lo que me quería dedicar. En 3º de carrera empecé a hacer prácticas en un estudio de diseño en el que continué cuatro años más. Ahora veo que fue una buena decisión ya que trabajando es donde he aprendido el oficio. En la universidad se muestran las herramientas; pero hasta que no te encuentras en el barro no te ensucias las manos.

Pero algo pinta el talento que se tiene, ¿no?

Yo creo que es un poco de las dos cosas: se tiene, pero también se hace.

¿Qué es el arte?

Diría que es lo que te hace despertar emociones, recuerdos o sensaciones. Y lo más interesante de todo es que cada uno tiene su propia definición para el arte.

Etsuro Sotoo, escultor de la Sagrada Familia, decía que el arte es lo que te acerca a Dios, a la Belleza, en mayúscula…

Podríamos decir que el arte busca acercarte a algo que no se puede explicar, un poco como la Fe. ¡Estaríamos horas, hablando de ello!

Y tú, ¿cómo definirías tu arte?

No me considero artista. Sólo diseñadora. Para mí, la diferencia fundamental es que el diseño tiene una función concreta. No deja nada al azar ni se construye por el simple hecho de ser “bonito”. Bruno Munari decía que un diseñador es un planificador con muy buen gusto estético y estoy totalmente de acuerdo.

Pero la técnica del collage que usas es bastante de artista…

Debo confesar que mi idea inicial era hacer ilustraciones vectoriales, que era mucho más la tendencia del momento. Al final, mis tutores me propusieron salir de lo más típico. Y fue genial hacer caso.

Los grandes artistas son los que han sabido salirse de lo habitual, ¿no te parece?

Totalmente. También son aquellos que con las pocas herramientas de difusión que tenían consiguieron darse a conocer en todo el mundo. Ahora con Internet y todos los medios que tenemos es mucho más fácil mostrar tu trabajo.

¿Por qué crees que una tendencia actual es el vintage?

No sé; quizás porque con los ordenadores ya no tratamos con detalle las cosas y añoramos todo lo que se hacía antes, que era manual, mucho más trabajado y con personalidad.

Actualmente, ¿faltan diseñadores con personalidad?

Ahora mismo hay muchos diseñadores, lo que pasa es que resulta más difícil destacar y ser diferente. De todos modos, creo que es muy bueno que poco a poco haya más, ya que España, en cuanto al diseño, siempre ha ido por detrás de muchos países europeos. Es una buena manera para dar a conocer este trabajo y hacerla entender. Si la gente no entiende el diseño –la su función y los resultados que aporta– no hay demanda.

¿Con qué técnica te sientes más cómodo? ¿Cambiarías (o cambiarás)?

Para mí la tipografía es lo más importante, es el esqueleto general de toda pieza pero me gusta pensar que todavía nos quedan muchísimas cosas por aprender y que nunca sabremos lo suficiente.

¿Cuáles son tus influencias?

Cualquier cosa: una película, un rótulo en una tienda, una frase hecha, una revista, alguien por la calle…

Dices estar dispuesta a reír un poco de todo: ¿qué es lo que te hace más risa y, a veces, se convierte en una idea?

La gente. Pero no reírme de ellos, si no pasarlo bien. Muchas veces las ideas surgen por sensaciones o recuerdos que nos han quedado marcados. De hecho, el proyecto final de grado fue fruto de una conversación con mi abuela: ella iba a rezar a santa Rita para que yo encontrara pareja –¡muy típico de abuela, esto!– y, riendo, le pregunté que para que le encomendaba a esta santa. Su respuesta me hizo reír aún más: santa Rita es patrona de las cosas imposibles.

¿En qué proyecto te gustaría trabajar?

Siempre me quejo de que estoy muy “liada” con demasiadas cosas; pero en el fondo me gusta el movimiento constante. Siempre digo que sí a proyectos que de alguna manera supongan un reto para mí.

¿Qué te dice “Barcelona”?

Color.

¿“Diseño”?

Orden.

¿“Diferente” y “raro”?

Reto y especial.

¿“Ciudad” o “pueblo”?

Velocidad o silencio.

¿Qué necesitas para inspirarte?

Centrarme en lo que estoy haciendo y olvidarme del resto por unos momentos.

Entonces algo como un artista…

No lo tengo muy claro… ¡No me gusta dejar nada al azar!